LAS ENSEÑANZAS DE HERÓDOTO - LA MICROHISTORIA

 

Carlo Ginzburg
Carlo Ginzburg



La historiografía tiene la grandeza, al igual que su cantidad de ideas y tendencias históricas, de tener diferentes puntos de vista. La Microhistoria es uno de los movimientos más actuales. Este tipo de 'historia social' focaliza su estudio en fuentes poco empleadas y reducidas, y nos ofrece algo novedoso y original. Su nuevo enfoque ha ayudado a aplacar los recelos de ciertas investigaciones, ya que su forma de abordar los temas son más extensos, al igual que los resultados.


LOS ORÍGENES DE LA MICROHISTORIA


Si bien ya hemos indicado el comienzo de la Microhistoria, debemos darle como origen a diferentes precursores, como Miguel de Unamuno, que en sus tiempos ya hablaba de intrahistoria, pero no es hasta el siglo XX cuando se decide abandonar el estudio de las clases sociales y ahondar en los individuos.


LAS DISCIPLINAS HERMANAS DE LA MICROHISTORIA


Sin la antropología, la arqueología y la sociología, la Microhistoria no sería nada, aunque hace gran hincapié en la historia local.

Si incluimos la metodología local con todas las temáticas enriquecedoras que nos proporciona la historia, implica una mayor profundización de los hechos.


LA MICROHISTORIA EN ESPAÑA


La guerra civil es sin duda uno de los exponentes clásicos de la Microhistoria. Las historias personales son abundantes, y el ejemplo lo tenemos en los muchos testimonios de personas y sus vivencias en documentales, telediarios, y cartas.


CONCLUSIONES FINALES...


La Microhistoria es fundamental por situar el contexto de los acontecimientos en un espacio reducido y ayuda a hacer un análisis a mayor escala. Pero la parte esencial, es el carácter individual de las investigaciones. Sin ello difícilmente podemos extrapolar un conocimiento más amplio de los hechos. A veces, cosas tan triviales como la comida, si eran religiosos e iban a misa, o donde compraban la ropa, pueden aportar muchas pistas para completar un rompecabezas histórico. Qué se lo digan a un arqueólogo.





Debes leerlo... Si o si...
El Queso y los Gusanos de Carlo Ginzburg






No hay mejor manera de iniciar esta aventura con el libro, que para mí, más me ha influido a la hora de interpretar y adorar todo lo relacionado con la Historia.


El queso y los gusanos es un ejemplo claro de lo que es ahondar en la Historia desde los cimientos hasta la verdad. Durante siglos la historiografía nos ha mostrado diferentes paradigmas para estudiar la Historia, siempre orientados en los hechos sociales, económicos, políticos y culturales –sin olvidarnos de la rama de la arqueología y la antropología, y en gran medida también, la filosofía–. No hay que obviar todos estos conceptos. Todos ellos son claves para ordenar y explicar los acontecimientos históricos, pero la clave, para mí entender, es estudiar también a esa parte del pueblo olvidada. Y eso es lo que Carlo Ginzburg hace en este ensayo: conocer al pueblo.


Su forma de aplicar la ciencia histórica se conoce como Microhistoria, y en ella hay una gran influencia a aquellos reporteros de guerra, que han ido y siguen yendo con sus cámaras al corazón de los conflictos.


Carlo Ginzburg reconstruye el día a día de un personaje de las clases populares, un rebelde en el siglo XVI en Italia, donde la influencia católica y los ecos del Concilio de Trento son poderosos.

En condiciones normales este acontecimiento hubiera estado condenado al anonimato, a no dejar ninguna señal en la Historia. Pero gracias al hecho de que Menocchio (el gran protagonista de esta historia) tuviese unos ideales diferentes a la religión y al origen del mundo imperante, y de que por culpa de ello, la Inquisición acabará juzgándolo por ello, han quedado documentos escritos. Con lo que eso conlleva.

Gracias a ello se reconstruyó su vida y, a la vez, explicar, entender el mundo en el que vivió, y conseguir que algo regional fuera universal.

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